Si su caja fuerte en Huechuraba dejó de abrir, la vemos donde está instalada. La idea es abrirla conservándola, no romperla.
La caja fuerte de una oficina suele fallar por lo mismo que la de una casa: batería agotada o clave que cambió alguien que ya no trabaja ahí. Ninguno de los dos casos requiere destruirla.
Cajas que llegaron con la propiedad o por herencia y nadie sabe la clave. Se abren sin la combinación original.
Cajas fijadas al muro o al piso, que no se pueden mover y hay que trabajar en el lugar.
Modelos de disco giratorio, sin electrónica, que se abren por manipulación del mecanismo.
Cajas electrónicas que entraron en penalización de tiempo tras varias claves erradas.
Antes que nada hay que descartar lo simple: pilas agotadas. En las cajas con teclado es la causa más común y la más barata, y muchos clientes llaman convencidos de que el mecanismo está roto cuando solo hace falta energía.
Atendemos y el sector cercano de la Región Metropolitana. Si además necesita reforzar la puerta del inmueble, vea cerraduras digitales.
Al terminar dejamos la caja probada: se cierra y se abre con la clave nueva delante de usted, para que no queden dudas de que quedó operativa.
Mándenos una foto del frente con la marca visible y cuéntenos qué pasó. Con eso sabemos si abre por manipulación y qué herramienta llevar.
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