En Vallenar instalamos cerraduras con teclado, huella y aplicación, y también resolvemos las que se quedaron sin batería o dejaron de responder.
Una cerradura inteligente reemplaza la llave por un código, una huella o el teléfono, pero sigue siendo una cerradura: si el pestillo no entra derecho en el marco, ningún sistema electrónico lo arregla. Por eso el trabajo parte por revisar la puerta.
El caso que más falla: muchos modelos piden un espesor mínimo que esas hojas no alcanzan. Se evalúa antes.
Si el pestillo no entra derecho, ninguna electrónica lo arregla. Se corrige el calce antes de montar.
Se mide espesor, distancia al borde y tipo de puerta, se fresa el alojamiento y se monta alineado con el marco.
Si trajo la cerradura de la tienda o por internet, se instala y se deja configurada, aunque no la hayamos vendido nosotros.
Son tres medidas y toman un minuto: el espesor de la hoja, la distancia entre el centro de la manilla y el borde de la puerta, y el alto del alojamiento actual. Con esos números y el modelo que quiere, se sabe si calza.
Trabajamos y alrededores de la Región de Atacama. También instalamos en Alto del Carmen, Freirina y Huasco. Si prefiere mantener la llave tradicional, vea copia de llaves.
Lo que resuelve bien es el control de quién entra y cuándo, y el no depender de llaves que se copian sin que uno se entere. Lo que no reemplaza es una puerta o un marco débiles: la seguridad la da el conjunto, no solo el mecanismo.
Mándenos una foto de su puerta y de la cerradura que tiene. Le decimos si el modelo que quiere calza, antes de que lo compre.
Consultar por WhatsApp