Cerraduras inteligentes en La Pintana: le decimos antes si el modelo que quiere calza con su puerta, y se la instalamos y configuramos en el domicilio.
Una cerradura inteligente reemplaza la llave por un código, una huella o el teléfono, pero sigue siendo una cerradura: si el pestillo no entra derecho en el marco, ningún sistema electrónico lo arregla. Por eso el trabajo parte por revisar la puerta.
Se mide espesor, distancia al borde y tipo de puerta, se fresa el alojamiento y se monta alineado con el marco.
Si trajo la cerradura de la tienda o por internet, se instala y se deja configurada, aunque no la hayamos vendido nosotros.
Carga de usuarios, códigos temporales para visitas o arriendo, tarjetas y vinculación con la aplicación.
Apertura cuando el equipo dejó de responder, cambio de batería y reposición del acceso mecánico de respaldo.
Antes de pagar conviene preguntar dos cosas: qué respaldo trae para batería agotada y si el modelo admite el espesor de su puerta. La segunda es la que hace que la gente termine devolviendo el equipo.
Trabajamos y alrededores de la Región Metropolitana. Si prefiere mantener la llave tradicional, vea copia de llaves.
En una oficina el valor está en dar de baja a alguien sin cambiar la cerradura: se elimina su usuario y listo. Con llaves físicas eso significa cambiar el cilindro y repartir juegos nuevos cada vez.
Mándenos una foto de su puerta y de la cerradura que tiene. Le decimos si el modelo que quiere calza, antes de que lo compre.
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