En Melipilla instalamos cerraduras con teclado, huella y aplicación, y también resolvemos las que se quedaron sin batería o dejaron de responder.
Instalar una cerradura digital tiene dos partes: la mecánica, que es fresar y montar sobre la puerta, y la de configuración, que es dejar cargados los usuarios, los códigos y el respaldo para cuando se acabe la batería.
Cambio de una cerradura de llave por una digital, ajustando el alojamiento existente cuando se puede aprovechar.
Códigos con vigencia por huésped y cambio de accesos entre estadías, sin tener que entregar llaves físicas.
Con una foto de la puerta le confirmamos si el modelo que está mirando calza, antes de que pague por él.
Un usuario por persona, con registro de quién abrió y baja inmediata cuando alguien deja el cargo.
La batería avisa antes de morir, con pitidos o luz al abrir. Cuando eso empieza quedan semanas, no meses. Cambiarla en ese momento cuesta una fracción de lo que cuesta una apertura de urgencia.
Trabajamos y alrededores de la Región Metropolitana. También instalamos en Alhué, Curacaví, María Pinto y San Pedro. Si prefiere mantener la llave tradicional, vea copia de llaves.
Si el objetivo es no volver a quedarse fuera por olvidar la llave, funciona. Si el objetivo es blindar la entrada, primero hay que mirar la puerta y el marco, porque una cerradura buena sobre un marco flojo no aguanta.
Mándenos una foto de su puerta y de la cerradura que tiene. Le decimos si el modelo que quiere calza, antes de que lo compre.
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